El proceso de caída de la mama no guarda relación con la frecuencia del uso de sostén. Éste fenómeno natural en ellas se debe a factores tales como: cambio de peso, volúmen, estructuras profundas que la componen y que se ven afectadas a lo largo de su vida por diversos motivos. La calidad de la piel, por ejemplo, depende del porcentaje de colágeno que posea y el cual se pierde gradualmente con el paso de los años; los ligamentos ceden en mayor medida si has transitado por períodos de lactancia o bajas masivas de peso.Entonces, si no evita que mi mama caiga ¿Para qué sirve?. Según la historia, el primer sostén data del año 4,500 antes de Cristo, en Creta, lugar donde las mujeres lucían un práctico sujetador que le permitía llevar los senos al aire, el sostén que ha ido evolucionando en función de la cultura y de las modas. En la Roma y Grecia clásicas, se cubrían el pecho con una especie de faja que les sujetaba el pecho, espontáneo vendaje que también utilizaron las vikingas. Éste vendaje dió paso al corsé en la Edad Media, prenda íntima que redujo la cintura, oprimió el vientre y realzó el pecho de la mujer hasta finales del siglo XIX, cuando Marie Tucek lanzó una prenda que sujetaba cada mama en una bolsa mediante unos tirantes que se ataban a la espalda. El desenlace de la Primera Guerra Mundial obligó a Estados Unidos a pedir a todas las mujeres que entregaran sus corsé con el fin de convertir las varillas en material bélico, acción que desterró al corsé. Durante los felices años veinte, la modista judía de origen ruso, Ida Rosenthal, ideó diferentes tallas de sujetadores en función de la anatomía de la mujer, una brillante idea que permitió a la mujeres llevar sujetador con mayor confort. La industria cinematográfica propició grandes cambios en el sujetador, la actriz Marylin Monroe se declaró fan del modelo puntiagudo típico de la época. Además de dar forma a los senos, el sostén ha sido pensado para redistribuir la fuerza y contribuir a sobrellevar el peso que muchas mujeres sufren por hipertrofias o actividades físicas que pueden resultar incómodas de realizar sin esta prenda.

La cirugía plástica ofrece opciones según cada paciente para levantar la mama y devolverle la tonicidad que pudo perder por los motivos mencionados anteriormente. Hace unos años los hilos tensores en mamas eran una opción cuyos resultados demostraron no ser la mejor opción. Hoy, el levantamiento mamario cuenta con diversas variables: con o sin implantes, tipo de cicatriz según el grado de caída, entre otras.

Como paciente debes saber que resulta fundamental evaluarte para determinar cuál de todas estas opciones es la indicada para ti, por ejemplo: Marta tiene 28 años, ha sido madre y su mama tiene una leve caída pero conserva la tonicidad y un buen volumen en ella. Probablemente solo requiera un levantamiento sin necesidad de implante, ya que su glándula no presenta desgaste, pero si deseara aumentar de volumen podemos realizar un “Levantamiento mamario con implantes”. Juliana tiene 45, ha sido madre y presentado una baja masiva de peso tras una cirugía post bariatrica, su caída mamaria es de un grado mayor y su glándula no posee una tonicidad que nos permita realizar solo levantamiento. Ella deberá optar por un “Levantamiento mamario con implantes”, recordemos que la función primaria del implante es devolverle tonicidad a la mama, si ella desea también aumentar tamaño elegirá un implante con un volumen mayor con ayuda de la simulación en 3D desde su casa.

Te invito a revisar nuestra sección de levantamiento mamario, donde podrás encontrar todas las opciones relacionadas a esta intervención y videos explicativos.

Paciente informado, cirujano plástico certificado, recinto autorizado.